Archivo de la etiqueta: impuesto de sociedades

Se aprueban aumentos en el Impuesto de Sociedades

impuesto sociedades

El Consejo de Ministros tiene intención de aprobar hoy viernes 30 de Septiembre una subida en el Impuesto de Sociedades, dejándonos temblando con el aumento del tipo mínimo del tributo del 12% al 23%, al 25% para los bancos. Según lo que ha comentado el Ministerio de Hacienda a Europa Press, esta reforma viene generada con un fin determinado, recaudar 8.000 millones de euros más. 

Esta intención tiene una doble intención y es la de entre en vigor en los pagos fraccionados del mes de octubre y diciembre, para poder recaudar más y cubrir las cifras del déficit, que este año debe situarse en el 4,6 del PIB.

La reforma viene en forma de decreto-ley deberá ser enviada antes del 15 de octubre a Bruselas. La base fundamental es aumentar el tipo mínimo, que será del al menos el 20% frente al 12% de ahora, para todas aquellas empresas que tengan en su facturación más de 20 millones de euros anuales. Esta reforma estará en vigor como mínimo este año y 2017, pero no se descarta que continúe en 2018. Dependerá de la evolución del déficit.

 

En el tipo mínimo del pago fraccionado, que actúa como un adelanto de la liquidación del impuesto, fue aplicado entre 2012 y 2015 al 12%. Con la reforma fiscal de 2015 se eliminó, pero los recientes acontecimientos que ha sucedido como la caída de los ingresos por Sociedades hasta este pasado mes de junio, ha llevado al Gobierno en funciones a recular y volver a establecerlo (e incrementarlo).

Una vez que el Gobierno apruebe el decreto-ley, serán las Cortes las que deberán refrendarlo, por lo que será necesario que el Gobierno negocie con los demás partidos políticos para conseguir su apoyo. En principio ninguno de los principales grupos ha rechazado esta medida que supone aumentar la fiscalidad de las grandes empresas, pero habrá que esperar a la “letra pequeña” de este decreto para confirmar su apoyo, algo que da por descontado el Ejecutivo, ya que esta medida es imprescindible para conseguir cuadrar el déficit y el principal motivo por el que nuestro país se salvó de la multa de Bruselas.

De momento sólo nos queda esperar ver si esta medida afectará a las pymes, si se incluirán alguna pega en la letra pequeña y si realmente servirá para cuadrar el déficit del país.

No olvides compartir nuestro artículo en tus redes sociales.
Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

 

 

Intereses de demora sí son deducibles

intereses de demora

Hoy hablaremos en nuestro blog sobre la nueva resolución de la Dirección General de Tributos (DGT) sobre la deducibilidad de los intereses de demora tributarios.

La DGT considera que con la actual Ley de Impuesto de Sociedades (LIS), los gastos derivados de los intereses de demora sí son deducibles, aunque estén sometidos a la limitación de la deducibilidad de los gastos financieros y las reglas de imputación temporal.

Con el fin de garantizar la seguridad jurídica, la DGT ha emitido una resolución en la que se da a entender que los intereses de demora son deducibles por estos motivos:

  1. Las consultas sobre la deducibilidad de los intereses de demora en la LIS, están vinculadas a los órganos de la Administración tributaria. Bajo esta aplicación, se está generando una nueva forma de interpretar la deducibilidad de los intereses de demora tanto conceptualmente como en la aplicación. (punto A)
  2. Como ha establecido el Tribunal constitucional, el interés de demora tributario no es consecuencia de la infracción de una norma. El interés de demora es la compensación o resarcimiento de la Administración por no pagar a tiempo las cantidades que se debían. Este interés de demora que encontramos en la Ley General Tributaria (LGT), se exige en varias ocasiones que incluyen tanto la LGT como otras leyes reguladoras de cada tributo, teniendo como punto común de origen el resarcimiento a la Administración por el retraso en el pago de las deudas tributadas.
  3. En cuanto al carácter financiero del interés de demora proviene de la normativa contable (ICAC). En este aspecto, los únicos que se pueden tener reservar son los que, habiendo pagado una cantidad en ejercicios anteriores, esta no está registrada. En definitiva, un error contable. Todos los demás, independientemente del periodo impositivo al que correspondan, estarán registrados como gasto del ejercicio.
  4. Los intereses de demora no se consideran GASTOS NO DEDUCIBLES porque:
    • No son gastos derivados de la contabilización del Impuesto de Sociedades.
    • No se consideran jurídicamente como sanción ni tampoco como recargo.
    • No tienen la condición de donativo o liberalidad, porque no existe la voluntad del “animus donandi” o la voluntariedad que requiere la donación o liberalidad ya que vienen impuestos por el ordenamiento jurídico.
    • Son gastos impuestos por el ordenamiento jurídico. Si no fuera así, podría utilizarse el principio general de “non bis in ídem”  (prohibición de que un mismo hecho resulte sancionado más de una vez), y llegar a la contradicción de no ser sancionada por la Administración tributaria y se considerara contraria al ordenamiento jurídico y convertirse en interés de demora generado como no deducible por infracción de la ley.

Hay que recordar que a pesar de todo lo comentado anteriormente, los intereses de demora son gastos financieros y por lo tanto, están sujetos a la limitación establecida con carácter general para este tipo de gastos. Además, no debemos de olvidarnos de las normas de imputación temporal, por lo que los errores contables que correspondan a los intereses de demora dentro de un ejercicio son deducibles, siempre que no se genere una tributación inferior.

Como conclusión: Los intereses de demora son gastos son gastos financieros y se integran en la base imponible del Impuesto de sociedades.

En Moya&Emery nos dedicamos al asesoramiento integral de empresas. Si tienes dudas sobre los intereses de demora o sobre cómo puedes deducirlos no dudes en llamarnos al 971 72 80 10. También puedes venir a visitarnos a en nuestras oficinas en Mallorca.

Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

Escríbenos a info@moyaemery.com

 

¿Cómo tributan ahora las Comunidades de Bienes y las Sociedades Civiles? Más misterios resueltos de la nueva ley de 2016.

comunidad bienes sociedades civiles

Desde el 1 de enero de 2015, la normativa del IRPF incluye las reglas de tributación para los socios profesionales que obtienen rendimientos de una entidad, en la que su capital forma parte de la realización de actividades incluidas en la segunda sección de las Tarifas del IAE. Estos profesionales deberán estar dados de alta en la Seguridad Social como autónomos o por una mutualidad que actúe como alternativa al régimen de autónomos.

Hablaremos sobre las Comunidades de Bienes y Sociedades Civiles. Estas entidades no tributan por el IRPF de sus socios, si no que se configuran como una agrupación de los mismos, en la que cada uno recibirá una renta generada por la actividad.
Estas rentas atribuidas a los socios, tributarán dependiendo del tipo de actividad que desarrolle la CB o la SC. Para que estos rendimientos mantengan la calidad de rendimientos de actividades económicas, será necesario que la actividad se desarrolle por medio de la entidad, es decir, que todos los bienes o servicios que se realicen, además de realizarse por la empresa, esta misma deberá estar inscrita en ese tipo de actividad en concreto. Esto significa que deberá estar regulada por unas normas específicas determinantes por su actividad y que le darán derecho a ejercer el desarrollo de la empresa.

Si se cumplen estos requisitos, los rendimientos de actividades económicas se sobreentienden como que han sido obtenidos por la Comunidad de Bienes o la Sociedad, y cada uno de los socios comuneros obtendrá una retribución de acuerdo a las normas o pactos que se hayan realizado. En el caso de no haberse pactado ninguna proporción, estos ingresos deberán repartirse a partes iguales entre los socios.

Pongamos un ejemplo práctico:

Tenemos una asesoría administrativa, contable, fiscal y laboral. Esta asesoría esta formada por varios socios, cada uno especializado en una rama y cada uno de ellos realiza su actividad por medio de la sociedad civil que comparten y con la que forman despacho. El socio A., igual que el resto de socios, recibe un rendimiento de trabajo por su actividad en la sociedad. Estos rendimientos de trabajos no los deberá incluir en la declaración de la renta. Su participación en la empresa deberá someterse al régimen de atribución de rentas, ya que su trabajo desempeña una participación en el rendimiento de la empresa.

Esto quiere decir que, las cantidades que gane cada socio por su trabajo en la sociedad, no podrán ser calificados para la sociedad como un gasto deducible para el rendimiento neto, ya que el trabajo de los socios se considera como participación en el rendimiento neto de la sociedad. Con esto queremos decir que cada uno de los socios que trabajan en nuestra asesoría del ejemplo, tendrán un salario, donde cobrarán un sueldo por el trabajo que han realizado. A parte de esto tendrán el porcentaje que les corresponda de las ganancias de la empresa, dependiendo de lo que se haya pactado entre socios, de lo que haya sobrado de las ganancias de la empresa.

Pasando a otro aspecto, las Sociedades Civiles con Personalidad Jurídica que estén sujetas al Impuesto de Sociedades y que presten servicios profesionales, tendrán una forma de hacer las cosas diferente a lo que hemos estado comentando con anterioridad. Este tipo de Sociedades Civiles en la que los socios prestan servicios profesionales, se encontrarán en el ámbito de tributación correspondiente a la actividad desempeñada por los socios profesionales. Se debe tener en cuenta que este ámbito no se limita en la L 2/2007 de sociedades profesionales, sino que es más amplio. Se incluyen a todas las actividades que se encuentran en la Sección Segunda de las Tarifas del IAE, por lo que se incluyen a las sociedades profesionales de la L 2/2007 como a otras sociedades que tengan como objeto social la prestación de servicios profesionales incluidos en esta sección y no constituidas como sociedades profesionales de la ley señalada.

Además, será necesario que la actividad desarrollada por el socio en la entidad sea la realización de servicios profesionales que constituyen el objeto de la entidad, incluyendo en estos servicios las tareas comercializadoras, organizativas o de dirección de equipos, y servicios internos prestados a la sociedad en esta actividad profesional. Cuando se cumplan los requisitos relativos a la actividad, tanto de la entidad como del socio, los servicios prestados por estos mismos a la sociedad, (menos cuando se es administrador), solo podrán calificarse en el IRPF como rendimientos de actividad económica si el socio se encuentra dado de alta en la Seguridad Social como autónomo, o en una mutua que cumpla las mismas funciones que en el régimen de autónomos. Debido a esto, las retribuciones satisfechas por dichos servicios tendrían la naturaleza de rendimientos de actividades económicas. En caso contrario, la calificación de tales servicios debe ser la de trabajo personal (LIRPF art.17.1).

En Moya&Emery nos dedicamos al asesoramiento integral de empresas. Si tienes una Sociedad Civil o una Comunidad de Bienes y quieres que te aclaremos los detalles de la tributación para este 2016, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el 971 72 80 10. También puedes venir a visitarnos en nuestras oficinas de Pere Dezcallar i Net nº11 en Palma de Mallorca o bien en C/Còrdova nº5 local 5 en el Club de Hielo en Palmanova.

Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

Escríbenos a info@moyaemery.com

 

Hacienda descubre los misterios sobre los negocios que tributarán por el Impuesto de Sociedades.

cambios sociedades civiles

Este tema tan peliagudo es algo que ya hemos tratado en nuestro blog. Sin embargo creemos muy necesario contaros algunas claves sobre qué pasará con las Sociedades Civiles a partir de ahora.

Si quieres refrescar el tema puedes consultar nuestro artículo donde hablamos de ello haciendo click aquí.

Este lío para tantos pequeños negocios constituidos como sociedades civiles ha entrado en vigor el pasado 1 de enero de 2016. Este tipo de figuras con objeto mercantil deberán tributar por el Impuesto de Sociedades, complicando la existencia a este tipo de negocios que anteriormente tributaban mediante el IRPF.

Como bien sabemos, esta figura era frecuentemente (mal) utilizada por pequeños negocios para evitar los gastos mayores y papeleos de sociedades mercantiles como las SL. Con estos cambios, las sociedades pasarán a tributar por el beneficio de la empresa y los socios pagarán el IRPF por la nómina que se asignen.

Un respiro para los afectados:

La ley establece un periodo de 6 meses, hasta el 30 de junio del 2016, para que los negocios afectados puedan disolver la sociedad civil, si lo creen oportuno, y opten por otras figuras, que abarcan desde la persona física (IRPF) hasta la SL entre otras. Remarcamos que no hay una solución genérica y que cada caso debes estudiarse en particular, por eso te recomendamos que si te ves afectado por este tema no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el 971 72 80 10 para estudiar tu caso y encontrar una solución a tu medida.

Ante el revuelo que ha causado esta reforma, Hacienda ha publicado una instrucción en la que se aclaran ciertos temas aunque aún quedan muchos interrogantes como qué pasa con el recargo de equivalencia en el IVA o el arrendamiento de inmuebles por parte de este tipo de sociedades ya que puede modificar la renta del propietario o las condiciones de alquiler.

Desde Moya&Emery te recomendamos que si te ves afectado por estos cambios nos pidas cita en el 971 72 80 10 para estudiar tu caso en particular. También puedes venir a visitarnos en C/Pere Dezcallar i Net nº11 en Palma de Mallorca o en C/Còrdova nº5 local 5 en el Club de Hielo en Palmanova.

Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

Escríbenos a info@moyaemery.com

¿Comunidad de Bienes o Sociedad Civil? 2016 marca diferencias.

comunidad de bienes o sociedad civil

La reforma fiscal que entró en vigor el 1º de enero de 2015, en sus disposiciones transitorias aplazaba la entrada en vigor de la nueva modalidad de tributación que tendrían las sociedades civiles o aquellas comunidades de bienes que tuvieran una actividad económica. Tanto las Sociedades Civiles como las Comunidades de Bienes, hasta ahora tributaban a través de sus socios en la declaración de la renta.

A partir del próximo 1 º de Enero, tanto las Sociedades Civiles como las Comunidades de Bienes con actividad económica tributarán por el Impuesto sobre Sociedades. Además de los cambios que afectan a la forma de tributar, los titulares de estas entidades verán incrementadas sus obligaciones formales en materia contable, debiendo adaptar su contabilidad a los requisitos exigidos en el Plan General Contable.

Hasta ahora, las comunidades de bienes (CB) y las sociedades civiles (SC) tributaban a través de sus socios en el IRPF, por atribución de rentas. Por este motivo, no era importante la forma jurídica elegida para ejercer una actividad empresarial y se elegía indistintamente la CB o la SC. Pero a partir de enero del próximo año, las CB y las SC con objeto civil y las SC sin personalidad jurídica continuarán tributando por el IRPF. El cambio entra con las SC con objeto mercantil y personalidad jurídica, que a partir de la implantación de la reforma empezarán a tributar por el Impuesto de Sociedades. Esto lleva consigo unos “daños colaterales” ya que este tipo de sociedades se verán excluidos del régimen especial del recargo de equivalencia, del régimen simplificado y del régimen de módulos.

¿Cómo nos afecta? Ahora mismo, las SC constan de un NIF, su número identificativo obligatorio para las relaciones con transcendencia tributaria (las facturas). El NIF es igual para todos, por lo que al mirarlo no se puede distinguir si nos encontramos delante de una SC con una función u otra y con una personalidad civil o jurídica. Por eso, es conveniente revisar el objeto que se le ha atribuido a la SC y que esta declare su voluntad de actuar de una forma u otra ya que esto afectará en la forma de tributar a partir del año que viene.

Las Comunidades de Bienes y las Sociedades Civiles no tenían (a efectos tributarios) diferencias, pero con la nueva aplicación de la reforma fiscal que entra en vigor en poco más de un mes, es conveniente revisar cómo nos hemos dado de alta ya que al cambiar la forma de tributar.

La reforma fiscal del año 2015, hace mención a las sociedades civiles, no a las comunidad de bienes. Es importante ir a la definición que nos da el código civil de ambas entidades. Las comunidades de bienes vienen definidas en el artículo 392, que nos indica que existe comunidad cuando la propiedad de una cosa o de un derecho pertenece pro indiviso a varias personas. Mientras que las sociedades civiles vienen definidos en el artículo 1665, que define a la sociedad civil como un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias. Como se puede observar aunque no existía ninguna diferencia en la aplicación tributaria entre ambas entidades, ahora tenemos que ir al concepto jurídico que se ajuste más a la norma tributaria, independientemente como la llamemos.

Resumiendo, si realizamos una actividad económica, deberemos asegurarnos de constituir una sociedad civil y no una comunidad de bienes, ya que según lo mencionado anteriormente sobre las definiciones de cada una de ellas en el código civil, lo más apropiado será siempre un sociedad civil.

Puedes descargarte la documentación de la Agencia Tributaria aquí.

Autor:

nicolas emery

 

Nicolás Emery
Socio Fundador de Moya&Emery.
Economista y Abogado
emery@moyaemery.com

 

 

En Moya&Emery nos dedicamos al asesoramiento integral de empresas. Si tienes un Sociedad Civil o una Comunidad de Bienes que explota una actividad económica y tienes dudas en cómo te afectará la nueva reforma fiscal a la hora de tributar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y pedir cita en el 971 72 80 10. Puedes venir a visitarnos en nuestras oficinas de C/Pere Dezcallar i Net nº11 en Palma de Mallorca o bien en C/Còrdova nº5 local 5 en el Club de Hielo en Palmanova.

Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

Escríbenos a info@moyaemery.com

Novedades fiscales para las Sociedades Civiles

novedades fiscales sociedades civiles

La reforma laboral ha añadido una modificación a tener en cuenta para las Sociedades Civiles, el régimen de tributación.

La reforma fiscal ha introducido un cambio sobre la tributación de las sociedades civiles con objeto mercantil, que pasan a tributar por el impuesto de sociedades a partir del 1 de enero de 2016 y dejarán de hacerlo por el IRPF, como entidades en régimen de atribución de rentas a sus socios.

Actualmente la sociedad civil tributa en la persona de sus socios a través de la declaración de la renta, pero esto va a cambiar para las que tengan objeto mercantil.

¿Qué desventajas tiene este cambio?

Este cambio aumenta las obligaciones contables y la obligación de presentar las cuentas anuales para la sociedad civil. Además, al tributar por el Impuesto de Sociedades, el tipo de gravamen será del 25%. Además, los socios tendrán que tributar igualmente en el IRPF por rendimientos que perciban de la sociedad (dividendos).

¿Qué se considera actividad mercantil?

En principio, tienen objeto mercantil aquellas sociedades inscritas en el Registro Mercantil, que hayan sido creadas conforme a las normas del Código de Comercio o que realicen actos que el Código establece como mercantiles, que hayan sido constituidas mediante escritura pública, que tengan ánimo de lucro o que realicen actividades profesionales. Es decir que, para que se entiendan como sociedades civiles con objeto mercantil, hay que tener en cuenta su forma de constitución y a su objeto.

¿Cómo tributaban hasta este cambio las sociedades civiles?

La normativa establece dos regímenes transitorios:

– Todas aquellas sociedades civiles con objeto mercantil que no quieran tributar por el impuesto de sociedades, pueden ser liquidadas y disueltas dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de esta parte de la reforma, con los beneficios fiscales que establece la disposición transitoria introducida por la misma.

Para poder optar por este régimen especial de disolución y liquidación hay que adoptar el acuerdo dentro de los seis primeros meses del 2016 y liquidar y disolver la sociedad en los seis meses siguientes a su adopción.

Como ventajas de acogerse a esta opción se contemplan la exención en el ITP-AJD, en el IIVTNU y el diferimiento de lo liquidado o adjudicado a cada socio hasta que lo perciban efectivamente.

El resto, pasará a tributar por el Impuesto de Sociedades, pudiendo aplicarse las deducciones pendientes por la realización de actividades económicas previstas en el IRPF.

Como conclusión, por todo lo comentado con anterioridad y estudiando cada caso en concreto, podrían dejar de ser recomendables las sociedades civiles como figura jurídica, optando mejor, por una sociedad de responsabilidad limitada.

En Moya&Emery nos dedicamos al asesoramiento integral de empresas. Si tienes una sociedad civil y quieres pedirnos asesoramiento sobre como te afectan estos cambios y si es conveniente optar por otra figura jurídica no dudes en pedirnos cita en el 971 72 80 10. Puedes venir a visitarnos en nuestras oficinas de C/Pere Dezcallar i Net nº11 en Palma de Mallorca o en C/Còrdova nº5 local5 en el Club de Hielo en Palmanova.

Conoce todos nuestros servicios en www.moyaemery.com

Escríbenos a info@moyaemery.com